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Mostrando entradas de marzo, 2021

Trafalgar (II)

Si ha de haber exilio, si ha de continuar, que sea junto al mar.

Hijas de la tribu

No ambiciono a nadie (esencialmente, a nadie; de veras y entrañas, a nadie). Hijas de la tribu, ni siquiera lejanamente. ¿Esto había ocurrido antes, alguna vez?  Aspiro fuerte el napalm. Vale.

Luna Leo

Podré empezar a hablar de la "pequeña" Luna Leo, esa gran charlatana, en pasado. (Esa gran charlatana que decía constantemente: "Ey, ¿no veis lo grande que es el Sol? ¿No veis lo grande que yo soy? ¿No ves lo grande que eres? ¿No vemos lo grande que eres?" Etc.). Vale.

En el dar (II)

Congelado, pero vivo. PS: desde aquí los Alpes se siguen viendo como nunca.        Yo, no.        Pero los Alpes, sí.       Oh Dio, va benissimo, figurati!

El oficio

Un gran oficio; buenas praxis, en cualquier caso.

Gel y galletas de dinosaurio

 Más allá de la hipoglucemia están el mar, y los Alpes.

Los Alpes

Los Alpes hoy se veían radiantes. Se podían ver, incluso, desde Finisterre. Y pase lo que pase, seguiré habitándome y habitando, un rato más, un rato más...

Dosis

La lógica de la lógica. La razón y la fe. Escuchar es como encender la luz. Y hay paz en el azúcar. Vale.

Exhaustivo

Dedicado a lo delicado, exhausto. Y me saco adelante.  También me dejaré llevar un rato, una vez más, para terminar marzo, que marcea. Vale.

Élan vital

Por allí los viejos y los críos están a salvo, y se pueden mirar a los ojos. Por aquí hay alimento. Vale.

En el dar

A mí, de comer. A ti, escucha. A todos los demás, el beneficio de la duda. Y a mí, sí, de comer . Vale.

Tempo y plato

El tempo lento es el sentido del humor del tiempo. Y garantía de eternidad. Comenzar la mañana con El Rompeolas  es un adagio y presagio pertinente. Todo lo demás... tan solo fue viento y la mera fisiología vulgar de la meseta. Deliciosa comida en el plato ( y mañana también ). 

Trafalgar

Lunes, martes, miércoles mirando hacia el mar. Es un buen lugar para irse a olvidar. Jueves, viernes, sábado sentado junto al mar. En el rompeolas aún se huele el sol. Vale.

20 de abril, del 90

Esa fue la última que escuchamos entre estas cuatro paredes; esa fue la última. Hoy justo hace un año. Creo que la escogiste tú (sin duda, un presagio magnífico todo ). El día anterior, lunes, había empezado la pesadilla. El día siguiente, miércoles, cambia tu mundo; -estaba cambiando el mundo, claro está-. Los siguientes diez días fueron los últimos. ¿Te acuerdas aquella noche en la cabaña del Turmo? Hoy no queda casi nadie ya de los de antes. Y los que hay... han cambiado, han cambiado...  Y aunque me haya quedado desintegrado e inmolado, yo no puedo estarte sino agradecido , por tanto. Mantengo el pie , el paso, en mañanas de vértigo. De nuevo Pascal ... Y Platón, y Hegel. La revolución del aquinate. Y la estremecedora palabra de Nietzsche, que me acuna .  Vale.

Medallas diabéticas

La medalla de comer cuando toca cenar, y en especial, la medalla del placer bien entendido de hablar despacio, lentamente, mientras recuerdo a Pascal, el estagirita o el aquinate. Decidir lentamente conlleva asegurarse la gloria en la decisión, y tiene su parecido con una tarde en un rompeolas. Como dice mi padre, "es que somos de secano". "Una golondrina no hace verano" -dijo, por su parte, el de Estagira-. Y más medallas, y más medallas,... Vale.

"El Estagirita" (y la fuerza)

Los dos señuelos, los dos destellos. El Estagirita . Hasta el final ( telos ). Caminar con el mal de azúcar: triplemente complicado, triplemente esforzado, triplemente encomiable, triplemente fuerte . Vale.