Esa fue la última que escuchamos entre estas cuatro paredes; esa fue la última. Hoy justo hace un año. Creo que la escogiste tú (sin duda, un presagio magnífico todo ). El día anterior, lunes, había empezado la pesadilla. El día siguiente, miércoles, cambia tu mundo; -estaba cambiando el mundo, claro está-. Los siguientes diez días fueron los últimos. ¿Te acuerdas aquella noche en la cabaña del Turmo? Hoy no queda casi nadie ya de los de antes. Y los que hay... han cambiado, han cambiado... Y aunque me haya quedado desintegrado e inmolado, yo no puedo estarte sino agradecido , por tanto. Mantengo el pie , el paso, en mañanas de vértigo. De nuevo Pascal ... Y Platón, y Hegel. La revolución del aquinate. Y la estremecedora palabra de Nietzsche, que me acuna . Vale.